Ojito...

Ojito...

No dejen de mirar esas caritas de los niños, ahora ya adultos, por Dios...

sábado, 11 de febrero de 2012

Los galgos del carnicero… (Dedicado a Labelluci)









    Ahhh, ayer tuve un día tan particular. Como algunos saben, estoy en pleno proceso del juicio de desalojo de mis inquilinos delincuentes que me deben 11 meses (30.000$) más otras cosillas, y estoy a full con el tema, ya que era la casa de mi madre, quien falleció, hace 1 año y 9 meses. Ergo, estoy casi sin dormir, de tribunales al estudio de mi boga y demás.

  Pero la cosa fue que, después de todos estos menesteres, harta ya de ir de un lado para al otro de la ciudad, bajo el calor reinante, fui al super que suelo ir siempre, a la sucursal, más grande. Agotada, agarré mi changuito, (no Tucumano), y casi me tiré sobre él, para que me sostuviera de pie un poco más. Cuando llegué a la carnicería, uno de los tantos empleados que suelen rotarse, el que más cara de serio tiene, me aguardaba ansioso, (aunque la mayoría no atiende, ladra, je).
 Le pedí entonces nalga para milanesas, aunque ante mi asombro de los precios, 43,80$, pregunté si había subido de nuevo la carne, a lo que me respondió, casi compungido, que sí, que no se podía creer. Acto seguido, me dijo:

-         Como todo…

-         Seguro, hoy me llegó la boleta de la luz, imposible de pagar, 300$ con subsidios, lo hice en cuotas…, seguí yo

-         ¿Cuánto, 300$? A mí me vino 60$

-         Ah, una nada…

-         Pero no estoy nunca en casa… Tengo aire acondicionado, eh, aunque me la paso de baile en baile, siguió el carnicero, mientras le metía cuchillo a la bola de lomo, que era unos mangos más económica que la nalga

-         Ja, dije, así ahorras

-         Claro. Y continuó con carita casi de enamorado: La verdad es que ando buscando una chica linda, así como vos, para convivir…

  Yo me quedé petrificada mirándolo, intentando aguantar la risa, mientras pensaba: Mierda, mirálo al seriecito, juas

-         No, yo ni ahí, le dije, mejor sola que mal acompañada… (siempre tan delicada, ja ja) Aunque al tipo ni le importo, y con esa caripela de pitufo no azul, siguió:

-         Yo sí, por eso voy con mis amigas siempre al baile, pero no encuentro nada (mientras yo pensaba, con esa cara de “media naranja” deprimida, dudo que encuentres mucho, juas)

-         ¿A dónde vas a bailar?, pregunté como para nunca jamás ir, ja


-         A Punta Alta o acá, Bahía…

-         Ah, mirá vos…

-         Sí, y de ahí me vengo directo para acá

  Lo volví a mirar, casi harta de la charla, e imaginándolo danzar al compás de los Wachiturros al petizo orejudo, ja ja:

-         Así también economizas…

  Entonces me dio el paquete con la carne, y mientras me despedía, continuó diciendo, ya a mis espaldas:

-         Claro, no gasto nada, si no uso nada… Hasta pronto… Nos vemos…

   Yo seguí con mi changuito a cuestas, riéndome en voz baja, hasta llegar a la góndola de las !cosas hechas!, ya eran las 2 de la tarde, y no tenía ganas de cocinar, como suelo hacer, cual Cenicienta del subdesarrollo.

  Allí, habría unas 8 personas aguardando. Yo tenía el número 72 e iban por el 60. Media hora después, agotada mal, y sin saber dónde apoyarme para mantenerme despierta, dije: - Che, ¿Faltará mucho?
 Bastó que dijera eso, para que el resto de la gente se acoplara a mi pedido. Salvo algunos pelotudos con cara de malcos, que me miraban asombrados o con rostro raro, como no encendido, je. Ergo, intenté entrarle por el lado del humor, ya que había solo una empleada, que conozco de siempre. Entonces los muchachos de al lado, me siguieron la joda:

 - Recién un tipo pidió que le frieran como 20 milaneses, está todo hecho, y el pelotudo justo compró las crudas para que se las hicieran, ajaaaa. Sí, dije, lo vi, de terror. Mientras me mostraban el cartel colgante sobre nos, diciendo: - Con razón tardan tanto, la leyenda decía: Haga su pedido, se lo entregamos en 48 hs, juasssss
Realmente si uno no lo tomaba a risa, era para putear 10 días seguidos.

   Al rato, le grito a la empleada: - ¿Por qué estás atendiendo sola? Responde: - Porque hoy es día de la “Barata de fiambres” (SIC), le digo: - ¿Ahh, también están discutiendo las fotos de Crónica?, juas, cagándome de risa: - ¿Y qué tiene que ver eso?, sigo: Me responde: - Que a todos los empleados los pusieron en la góndola que sigue, no, acá… Pueden quejarse adelante si quieren…


 Al rato les digo: - En cualquier momento, nos largamos todos sobre las góndolas, y que empiecen los saqueos, al grito de: “Super corazón, acá tenes los pollos para la liberación”, ajaaaaaa

 Minutos después, les tocó el turno a los muchachos, así que con toda la onda, les digo:

-         Che, espero ya hayan decidido lo que iban a comprar

-         Sí, hace como 40 minutos que lo sabemos, entre risas

 Y cuando van a pedir, empiezan a dudar, ja:

 - Dame esto, o no, mejor, aquello...

- ¿Van a tardar mucho, no era que ya lo sabían?, les digo

  Se cagaron de risa y pidieron toda la fuente de las presas de pollo. La empleada los mira y les pregunta:


 - ¿Pero cuántos son? 


- Somos dos, pero hace tanto que esperamos, que tenemos hambre como para 6, juasssss. 


  La cosa es que compraron todo, siempre bromeando, y la empleada luego grita: 72, mi número, entonces digo exaltada:


 - Bien ahíii, al finnn, entre aplausos generales, ja ja. A la vez que desde atrás sale una voz de una mina diciendo: 


 - Yo tengo el 71..., Naaaaaaaaaaaa, dijeron todos ja ja ja. Yo me di vuelta y la miré como preguntándole ¿Sos pelotuda o me estás cargando? Y la chica le pide 4 docenas de sándwiches de miga, agregando, pero si quieren los paso a buscar después, juasssss, nos cagamos todos tanto de risa mal, porque no se podía creer todo lo que pasaba. Así que la surtieron de sándwiches a la pelotuda esta, lerda como pocas, y dopo a moi, ja.

   En fin, luego de la compra, seguí casi anestesiada sobre mi changuito por las laberínticas callecitas del endemoniado super, hasta volver a hacer la última cola de la caja… Eso sí, contenta, ya que en medio de semejante lucha, había conseguido la Granadina tan deseada, que hacía como 6 meses no había podido encontrar en todo Bahía. Todo austero y pobre, pero disfrutando de ante mano el "lujo"de poder brindar con mis futuros tragos, ya no tan largos, ja ja, Ana C.



10 comentarios:

  1. Hola Ana, me alegro que volvieras a tu blog, para entretenernos a todos con tus geniales anecdotas.
    Saludos Ana, en tu proxima entrada espero no encontrarte de novia con tu carnicero ja ja ja
    @karlicarlitos(Carlos Alberto)

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  2. Ja ja ja, gracias, Carlitos, fue obra de Labelucci q volviese a escribir, dopo tantos problemas, y contra reloj, porque me cortaban la luz programada, un besito, Ana C.

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  3. Ahhh... buenísimo. LO del carnicero si bien ya lo sabía, ganó en colorido y lo de la "comida preparada" mejor... levanto mi copa y brindo con granadina con vos. Chin, chin!!! Gracias por la dedicatoria! Un millón de gracias!
    Labellucci

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  4. Ja ja ja, chin chin, entonces, por los chorizos bombón y el asado juassssss, besitos, linda, Ana C.

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  5. Ojo, que el carnicero puede ser un buen candidato. Dentro de poco va a ser como estar de novia con un joyero.

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  6. Ajaaaaaaaaaa, tal cual, pero prefiero se pobre juasss, besitos, Ana C.

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  7. Anetta, entre pagar $300 de luz ó los módicos $60 del carnicero yo ni lo pensaría! Ja!ja!
    Lindo leerte como siempre, becho!
    Pao "Ladolina"

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  8. Juasssss, Pao, lo voy a pensar, entonces, pero era tan feo juassssss, besitos y gracias, Ana C.

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  9. jajaja por lo que decís deduzco que vas a la Cooper*tiva Ob*era jajaja son re lentos para entender! Yo una vez tuve que esperar diez minutos para que me venden tres botellitas de alcohol porque no eran las diez de la mañana o no sé que cosa. No sé, se toman su tiempo pero lo que más me saca son los empleados de seguridad que denigran a las mujeres haciendo que exhiban sus carteras. Eso me saca.

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  10. Ajaaaaaaa, seee, fui a la del Shopping juasssss, no se puede creer, decí que hay aire a full, que si no... Bueno, eso porque no me conociste cuando, alguna vez, guiada por mis primos mayores, de adolescente, afané, y me agarraron juasssssss, besitos, Ana C.

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